Higuera llorona
También conocido como
Árbol de Ficus, Ficus de Benjamin, Ficus benjamina
Ten a mano la guía de cuidado de esta planta.
Consigue la aplicaciónAcerca de Higuera llorona
Ficus benjamina, conocido comúnmente como la Higuera llorona, es una especie de planta con flores de la familia Moraceae, originaria del sur y sureste de Asia y Australia. Es una planta de interior popular en regiones templadas debido a su crecimiento elegante y hojas verdes brillantes que pueden tener un ligero tinte amarillo. La planta también es conocida por sus estilos de tronco trenzado en formas cultivadas. Ficus benjamina crece bien en interiores y requiere un poco de cuidado para prosperar. Generalmente alcanza hasta 3 metros en interiores, pero puede crecer mucho más en el exterior. La planta es sensible a cambios ambientales, lo que puede provocar la caída de las hojas.
Taxonomía
Propiedades y requisitos
Cómo cuidar Higuera llorona
Agua
Riega la higuera llorona cuando la pulgada superior del suelo esté seca. Asegúrate de regar a fondo para que llegue a las raíces profundas, pero deja que el suelo se seque entre riegos para prevenir la pudrición de raíces. Usa agua a temperatura ambiente para evitar impactar las raíces de la planta.
Luz
Proporciona luz solar brillante e indirecta para un crecimiento óptimo. El sol directo de la tarde puede quemar las hojas, mientras que muy poca luz puede causar un follaje escaso y un crecimiento deficiente. Las ventanas orientadas al este o al oeste son generalmente ideales.
Nutrientes
Alimenta a Ficus benjamina con un fertilizante equilibrado, soluble en agua, cada mes durante las estaciones de crecimiento de primavera y verano. Reduce la alimentación a una vez cada dos meses en otoño y no fertilices en invierno. La sobre-fertilización puede llevar a la acumulación de sales y quemar las raíces, así que asegúrate de seguir las cantidades especificadas.
Temperatura
Ficus benjamina prefiere temperaturas entre 16-24°C (60-75°F). Evita la exposición a cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire, ya que esto puede estresar la planta y provocar la caída de las hojas. Mantén alejado de fuentes de calor como radiadores.