Café Arábica
También conocido como
Café de Montaña, Arábica
Ten a mano la guía de cuidado de esta planta.
Consigue la aplicaciónAcerca de Café Arábica
Coffea arabica, conocida comúnmente como café arábica, es una especie de Coffea originaria de los bosques de las tierras altas del suroeste de Etiopía y las montañas de Yemen. Es famosa por proporcionar la mayoría de la producción mundial de café. La Coffea arabica prospera bajo un dosel de árboles, lo que la hace apta para la agroforestería. Tiene hojas brillantes de color verde oscuro y pequeñas flores blancas con un dulce aroma similar al jazmín. La planta produce cerezas de color rojo a púrpura que contienen dos semillas, comúnmente conocidas como granos de café.
Taxonomía
Propiedades y requisitos
Cómo cuidar Café Arábica
Agua
Riega la Coffea arabica regularmente, pero deja que la parte superior del suelo de una pulgada se seque entre riegos. Evita el encharcamiento, ya que esto puede causar pudrición de las raíces. En condiciones más secas y cálidas, aumenta la frecuencia del riego, manteniendo el suelo uniformemente húmedo pero no empapado.
Luz
Coloca la planta en luz brillante e indirecta. La luz solar directa puede quemar las hojas, mientras que una luz insuficiente puede ralentizar el crecimiento y disminuir la producción de frutas. La ubicación ideal sería detrás de una cortina de luz filtrada o en sombra parcial si se mantiene al aire libre.
Nutrientes
Usa un fertilizante equilibrado y de liberación lenta con alto contenido de nitrógeno para promover el crecimiento de las hojas. Fertiliza con moderación durante la temporada de crecimiento cada 3-4 meses. Evita fertilizar en exceso, ya que esto puede llevar a un crecimiento excesivo de hojas en detrimento de la producción de frutos. Durante la temporada de reposo, reduce la fertilización.
Temperatura
La Coffea arabica prefiere temperaturas más frescas, idealmente entre 15-24 grados Celsius (59-75 grados Fahrenheit). Protege la planta de temperaturas inferiores a 15 grados Celsius, ya que las heladas pueden dañar severamente las plantas.