Crisantemo de Florista
También conocido como
Mamá en Maceta, Mamá de Jardín Resistente
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Consigue la aplicaciónAcerca de Crisantemo de Florista
Chrysanthemum × morifolium, comúnmente conocido como Crisantemo de Florista, es una planta perenne reconocida por sus vibrantes y vistosas flores. Los colores típicos incluyen rosa, morado, rojo, amarillo y blanco, a menudo apareciendo en abundantes racimos desde finales del verano hasta el otoño. Este híbrido desciende de especies parentales nativas del este de Asia, específicamente China y Japón. Los crisantemos son muy valorados en la horticultura por sus diversas formas y colores de flores, desempeñando roles significativos en festivales culturales y estéticas de jardines. Esta especie es compacta con hojas profundamente lobuladas y un hábito arbustivo, lo que la hace popular tanto para jardinería en macetas como para bordes de jardines.
Taxonomía
Propiedades y requisitos
Cómo cuidar Crisantemo de Florista
Agua
Riega Chrysanthemum × morifolium profundamente una vez a la semana, permitiendo que el suelo se seque ligeramente entre riegos. El exceso de riego puede llevar a enfermedades en las raíces, así que asegura un drenaje adecuado en la maceta o el suelo. Durante periodos de calor y sequía, aumenta la frecuencia del riego para mantener el suelo húmedo pero no empapado.
Luz
Coloca en un área que reciba pleno sol a sombra parcial. Las condiciones de luz ideales incluyen al menos 5-6 horas de luz solar directa al día. Demasiada sombra puede llevar a una floración escasa y un crecimiento larguirucho.
Nutrientes
Alimenta Chrysanthemum × morifolium con un fertilizante balanceado de liberación lenta, rico en potasio y fósforo, cada seis a ocho semanas durante la temporada de crecimiento. Evita fertilizantes con alto contenido de nitrógeno ya que pueden promover el crecimiento de hojas a expensas de la producción de flores. Asegura que el suelo drene bien para prevenir la pudrición de las raíces.
Temperatura
Chrysanthemum × morifolium prospera en temperaturas más frescas, idealmente entre 15 a 21°C (60 a 70°F). Pueden tolerar heladas ligeras pero deben protegerse de congelaciones severas. Evita el calor excesivo ya que puede atrofiar el crecimiento y reducir la floración.