ID de la planta

Jazmín Brasileño

También conocido como

Mandevilla, Dipladenia

Crecimiento rápido Tóxico para mascotas

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Acerca de Jazmín Brasileño

La Mandevilla sanderi, comúnmente conocida como Jazmín Brasileño, es una enredadera ornamental muy popular, famosa por sus llamativas flores en forma de trompeta y sus hojas verdes y brillantes. Esta trepadora perenne es apreciada por su rápido crecimiento y sus vibrantes flores que varían en color desde el blanco hasta el rosa intenso y rojo. Florece típicamente desde la primavera hasta el otoño, añadiendo un toque tropical a cualquier ambiente. Al prosperar en climas cálidos, la Mandevilla sanderi puede trepar hasta 3-6 metros cuando se apoya en un enrejado u otra estructura, siendo una excelente opción para jardines verticales o como una cubierta visualmente atractiva para cercas y muros.

Taxonomía

Nombre científico
Mandevilla sanderi
Género
Mandevilla
Familia
Apocynaceae
Orden
Gentianales

Propiedades y requisitos

Dificultad: Fácil
Humedad: 40% - 80%
pH del suelo: 6.5
Trasplantar cada: 52 semanas

Cómo cuidar Jazmín Brasileño

Agua

Riega a fondo pero de manera poco frecuente, permitiendo que la capa superior del suelo se seque antes de volver a regar. Reduce el riego en los meses de invierno. La planta prefiere una humedad constante pero no tolera condiciones de encharcamiento.

Luz

Coloca la planta en un lugar donde reciba pleno sol a sol parcial. Aunque puede tolerar sombra parcial, produce más flores cuando se expone al sol directo al menos 6 horas al día.

Nutrientes

Alimenta tu Mandevilla sanderi con un fertilizante soluble en agua rico en fósforo cada dos semanas durante la temporada de crecimiento. Reduce la alimentación a una vez al mes durante el invierno cuando el crecimiento es más lento. Evita el exceso de fertilización, ya que esto puede causar acumulación de sales en el suelo que pueden dañar la planta.

Temperatura

La Mandevilla sanderi prospera en temperaturas entre 18-29°C (65-85°F). No debe exponerse a temperaturas por debajo de 10°C (50°F), ya que es susceptible al daño por frío. En regiones con inviernos fríos, es mejor cultivarla en maceta para poder trasladarla al interior.