Kumquat
También conocido como
Nagami kumquat, Meiwa kumquat, Marumi kumquat, Kumquat redondo, Kumquat oval, Kinkan
Ten a mano la guía de cuidado de esta planta.
Consigue la aplicaciónAcerca de Kumquat
Citrus japonica, comúnmente llamada kumquat, es un cítrico perenne que forma un arbusto denso y bien ramificado o un pequeño árbol de 2 a 4 m de altura. Presenta hojas brillantes y verde oscuro, junto con fragantes flores blancas que atraen polinizadores. Los frutos distintivos son pequeños (2–4 cm), de forma ovalada a redonda, con una cáscara fina, dulce y comestible, y pulpa ácida y jugosa; se comen a menudo enteros o usados en mermeladas, confitados y conservas. Más resistente al frío que la mayoría de los cítricos, los kumquats prosperan en macetas y son apreciados por su exhibición de frutos en invierno. Las plantas toleran la poda regular y el modelado ligero, y muchos cultivares (por ejemplo, ‘Nagami’, ‘Meiwa’) son naturalmente compactos con pocas espinas pequeñas. La floración generalmente ocurre desde finales de primavera hasta principios de verano, con la maduración de los frutos desde finales de otoño hasta el invierno. Los kumquats prefieren pleno sol, suelo ligeramente ácido que drene bien y esté uniformemente húmedo, y una alimentación constante durante la temporada de crecimiento. En interiores, requieren la mayor cantidad de luz posible para florecer y dar frutos de manera constante.
Taxonomía
Propiedades y requisitos
Cómo cuidar Kumquat
Agua
Riega profundamente hasta que el exceso drene, luego permite que la parte superior de 2–3 cm (aproximadamente 1 pulgada) de la mezcla se seque antes de volver a regar. Durante el crecimiento activo y el clima cálido, las macetas pueden necesitar riego varias veces a la semana; en invierno, reduce la frecuencia pero no permitas que se sequen completamente. Siempre vacía los platos. Asegúrate de un medio de rápido drenaje y evita plantar en macetas muy grandes para prevenir la pudrición de raíces. Enjuaga periódicamente la maceta con agua limpia para lixiviar sales, especialmente cuando fertilizas regularmente o usas agua de grifo dura.
Luz
Proporciona pleno sol en exteriores (mínimo 6–8 horas diarias) para la mejor floración y fructificación. En interiores, colócala en la ventana más brillante orientada al sur o suroeste; gira la planta para un crecimiento uniforme. Si la luz es insuficiente, añade luces de cultivo LED de alta intensidad para proporcionar 12–14 horas de luz intensa. Aclimata las plantas gradualmente al moverlas entre el interior y el pleno sol para evitar que las hojas se quemen. La mala luz lleva a una floración escasa, caída de frutos y crecimiento alargado y débil.
Nutrientes
Alimenta desde inicios de primavera hasta finales de verano con un fertilizante específico para cítricos que contenga micronutrientes (Fe, Mn, Zn, Mg). Usa una proporción equilibrada o ligeramente inclinada hacia el Nitrógeno (por ejemplo, 2–1–2 a 3–1–2) cada 4–6 semanas, o un producto de liberación lenta según la etiqueta. Aplica en suelo húmedo y riega bien. Evita medios con pH alto o agua dura que induzcan clorosis férrica; usa hierro quelatado si las hojas amarillean con nervaduras verdes. Reduce o detén la fertilización en otoño-invierno para prevenir crecimientos blandos y sensibles a las heladas.
Temperatura
El crecimiento ideal ocurre entre 18–29°C (65–85°F). Los kumquats son los cítricos más resistentes al frío, tolerando breves descensos hasta unos −6°C (20°F) una vez establecidos, pero protege flores y frutos de las heladas. Pasa el invierno las plantas en macetas en un lugar luminoso y fresco a 7–13°C (45–55°F) para reducir la presión de plagas y fomentar la formación de yemas, o mantenlas por encima de los 13°C con buena luz para un crecimiento continuo. Evita cambios bruscos de temperatura y vientos cálidos y secos; proporciona protección contra el viento al aire libre en sitios expuestos.