Lavanda española
También conocido como
Lavanda francesa, Lavanda mariposa, Lavanda de copete, Lavanda española de espiga
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Consigue la aplicaciónAcerca de Lavanda española
Lavandula stoechas, comúnmente llamada lavanda española o francesa, es un subarbusto mediterráneo de hoja perenne valorado por sus distintivas cabezas florales en forma de piña, rematadas con brácteas vistosas que parecen alas de mariposa. Mide típicamente entre 30 y 60 cm de altura, con un follaje estrecho, gris verdoso y aromático cubierto de finos pelos que reducen la pérdida de agua y reflejan la luz solar intensa. Florece principalmente en primavera hasta principios de verano, y atrae abejas y otros polinizadores con su aroma resinoso y alcanforado. A diferencia de la lavanda inglesa, la L. stoechas es menos resistente al frío pero prospera en condiciones cálidas y secas con un excelente drenaje. En la naturaleza habita en suelos pobres, arenosos o rocosos, a menudo ácidos, prosperando donde la competencia es baja y el movimiento de aire es alto. Los jardineros la valoran por su crecimiento compacto, su prolongada floración en climas suaves, y su adecuación para macetas, jardines costeros y xeriscapes. Responde bien a poda ligera y oportuna, pero no tolera fertilización excesiva ni encharcamiento.
Taxonomía
Propiedades y requisitos
Cómo cuidar Lavanda española
Agua
Permita que el suelo se seque bien entre riegos. Al aire libre, riegue profundamente y con poca frecuencia una vez establecida, luego espere hasta que los primeros 5–7 cm estén secos antes de regar nuevamente. En macetas, use una mezcla de drenaje libre y riegue solo cuando la maceta esté ligera y la mitad superior del sustrato esté seca; vacíe los platillos inmediatamente. Reduzca el riego notablemente en invierno, especialmente en condiciones frías. Evite la humedad constante y el riego por encima, que promueven la pudrición de raíces y tallos. La consistencia con ciclos de secado completos es clave.
Luz
Proporcione sol pleno: al menos 6–8 horas de luz directa diaria. Al aire libre, elija un sitio abierto, sin sombra y con flujo de aire constante. En interiores, colóquela en la ventana más luminosa orientada al sur o al oeste, o complemente con luces de crecimiento que entreguen 15,000–30,000 lux durante 12–14 horas. La luz insuficiente conduce a un crecimiento alargado y mala floración. Evite la sombra profunda y los bolsillos de calor reflejado que atrapan la humedad. Gire las macetas periódicamente para un crecimiento uniforme y mantenga la vegetación cercana podada para mantener el sol y la circulación de aire.
Nutrientes
Use fertilizante con moderación. La lavanda española está adaptada a suelos pobres en minerales y el fertilizante en exceso promueve un crecimiento débil y frondoso con menos flores. En el suelo, mezcle con grava gruesa y una pequeña cantidad de compost maduro solo una vez al plantar. Para macetas, use un fertilizante equilibrado bajo en nitrógeno a 1/4–1/2 de su concentración en primavera temprana, y luego deténgase. Evite fertilizantes altos en nitrógeno y enmiendas con cal; esta especie prefiere condiciones ligeramente ácidas a neutras. Un refuerzo ligero de potasio después de la primera floración puede apoyar la refloración sin ablandar el crecimiento.
Temperatura
Mejor en climas templados y secos. El crecimiento óptimo ocurre alrededor de 18–27°C durante el día con noches más frescas. Es menos resistente que la lavanda inglesa, tolerando solo heladas ligeras; el daño suele ocurrir por debajo de −5°C. Cultive como perenne en zonas USDA 8–10, o en maceta en otros lugares para moverla bajo techo durante heladas y humedad prolongada de invierno. Proteja de extremos de calor por encima de 35°C con flujo de aire y un acolchado de grava en lugar de materiales orgánicos, y mantenga las raíces secas en clima frío.